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jueves 28 de enero de 2010

¿Cómo se clasifican los pacientes afectos de enfermedad de Alzheimer?

Existe una escala, la denominada Escala de Deterioro Global (GDS) que permite catalogar a un paciente con tan temida enfermedad en uno de los siguientes grupos:

Deterioro cognitivo moderado-grave (GDS-5)
Corresponde a aquella persona que:
- No puede sobrevivir mucho tiempo sin alguna asistencia.
- No recuerda datos relevantes de su vida actual: como la dirección, teléfono…
- Presenta frecuentemente cierta desorientación en el tiempo: tanto en la fecha, como en el día…
- Una persona con una educación formal afecta con este grado de deterioro cognitivo puede tener dificultad al contar hacia atrás desde 40, de 4 en 4, o desde 20, de 2 en 2.
- Mantiene el conocimiento de muchos de los hechos de mayor interés que conciernen a sí mismos o a otros.
- Sabe su nombre, y en general, el de su cónyuge e hijos.
- No requiere asistencia en el aseo ni en la comida, pero puede tener cierta dificultad a la hora de elegir la ropa adecuada.

Deterioro cognitivo grave (GDS-6)
- Ocasionalmente puede olvidar el nombre del cónyuge, de quien, por otra parte, depende totalmente para sobrevivir.
- Desconoce los acontecimientos y experiencias recientes de su vida.
- Mantiene un cierto conocimiento de su vida pasada pero muy fragmentario.
- Generalmente desconoce su entorno, el año, la estación en la que se encuentra…
- Puede ser incapaz de contar hasta diez hacia atrás y, a veces, hacia delante.
- Requiere cierta asistencia en las actividades cotidianas.
- Puede tener incontinencia o requerir ayuda para desplazarse, pero puede ir a lugares familiares.
- El ritmo diurno a menudo está alterado.
- Casi siempre recuerda su nombre.
- Frecuentemente sigue siendo incapaz de distinguir entre las personas familiares y no familiares de su entorno.
- Puede presentar cambios emocionales y de personalidad bastante variables, como:
o Conducta delirante: Puede acusar de impostora al cónyuge, o hablar con personas inexistentes o con su imagen en el espejo.
o Síntomas obsesivos, como actividades repetitivas de limpieza.
o Síntomas de ansiedad, agitación e incluso conducta violenta antes inexistente.
o Abulia cognitiva, pérdida de deseos, falta de elaboración de un pensamiento para determinar un curso de acción propositivo.

Deterioro cognitivo muy grave (GDS-7)
- Pérdida progresiva de las capacidades verbales. Inicialmente se pueden verbalizar palabras y frases muy circunscritas; en las últimas fases no hay lenguaje, únicamente gruñidos.
- Incontinencia de orina: El paciente requiere asistencia en el aseo y la alimentación.
- Se van perdiendo las habilidades psicomotoras básicas, como la deambulación.
- El cerebro es incapaz de decir al cuerpo lo que hay que hacer. Frecuentemente aparecen signos y síntomas neurológicos generalizados y corticales.

martes 26 de enero de 2010

¿Cómo se mide el Síndrome de Burnout?

- En 1977 Maslach y Pines definieron el término burnout como un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, que afecta a individuos que atienden o ayudan a otras personas. Suele ser una respuesta al estrés crónico que aparece cuando trabajamos en contacto directo con otras personas, y en condiciones laborales dificultosas.

- Existe un test: El Maslach Burnout Inventory (MBI), un cuestionario de 22 preguntas que ha de rellenar el propio paciente, y que valora los sentimientos y actitudes en el trabajo, en relación con 3 aspectos fundamentales:

o El cansancio emocional: Sentirse exhausto por las demandas en el trabajo. Esto se ve reflejado en una pérdida progresiva de energía, desgaste, agotamiento, fatiga…

o La denominada despersonalización: Mide el grado de frialdad y distanciamiento en las relaciones con los clientes. Se mide según la irritabilidad, actitudes negativas, respuestas frías e impersonales, e incluso agresividad hacia los clientes/pacientes/alumnos.

o Falta de realización personal: Mide el grado en que nuestra labor ha cubierto las expectativas en cuanto a competencia, y obtención de los objetivos que nos habíamos propuesto personal y laboralmente.

- En el test, encontraremos una serie de preguntas (22 en total). Para cada una de ellas se pide a la persona que ha de hacerlo que señale la respuesta que crea oportuna según la frecuencia con que siente que le pasa lo que dice el enunciado. Las respuestas posibles, y su puntuación correspondiente, son:

- NUNCA= 0 puntos
- POCAS VECES AL AÑO O MENOS= 1 punto
- UNA VEZ AL MES O MENOS= 2 puntos
- UNAS POCAS VECES AL MES= 3 puntos
- UNA VEZ A LA SEMANA= 4 puntos
- POCAS VECES A LA SEMANA= 5 puntos
- TODOS LOS DÍAS= 6 puntos

- Y las 22 preguntas a responder son:

- 1.- Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo.
- 2.- Cuando termino mi jornada de trabajo me siento vacío.
- 3.- Cuando me levanto por la mañana y me enfrento a otra jornada de trabajo me siento fatigado.
- 4.- Siento que puedo entender fácilmente a los pacientes.
- 5.- Siento que estoy tratando a algunos pacientes como si fueran objetos impersonales.
- 6.- Siento que trabajar todo el día con la gente me cansa.
- 7.- Siento que trato con mucha eficacia los problemas de mis pacientes.
- 8.- Siento que mi trabajo me está desgastando.
- 9.- Siento que estoy influyendo positivamente en la vida de otras personas a través de mi trabajo.
- 10.- Siento que me he hecho más duro con la gente.
- 11.- Me preocupa que este trabajo me esté endureciendo emocionalmente.
- 12.- Me siento con mucha energía en mi trabajo.
- 13.- Me siento frustrado en mi trabajo.
- 14.- Siento que estoy demasiado tiempo en mi trabajo.
- 15.- Siento que realmente no me importa lo que les ocurra a mis pacientes.
- 16.- Siento que trabajar en contacto directo con la gente me cansa.
- 17.- Siento que puedo crear con facilidad un clima agradable con mis pacientes.
- 18.- Me siento estimado después de haber trabajado íntimamente con mis pacientes.
- 19.- Creo que consigo muchas cosas valiosas en este trabajo.
- 20.- Me siento como si estuviera al límite de mis posibilidades.
- 21.- Siento que en mi trabajo los problemas emocionales son tratados de forma adecuada.
- 22.- Me parece que los pacientes me culpan de alguno de sus problemas

A diferencia de otros tests, en este se exploran las 3 áreas referidas anteriormente, de la siguiente forma:

- Las preguntas 1, 2, 3, 6, 8, 13, 14, 16 y 20 hacen referencia a los síntomas de un Cansancio emocional. Así, hablaremos de un alto nivel de cansancio emocional en aquellas personas que obtengan 27 ó más puntos; un cansancio intermedio en aquellas que obtengan entre 19 y 26; y un nivel bajo de cansancio en aquellas que obtengan menos de 19 puntos.
- Las preguntas 5, 10, 11, 15 y 22 hacen referencia a la denominada Despersonalización (que definíamos antes). En este sentido, hablamos de alto nivel de despersonalización cuando la persona obtiene 10 ó más puntos; un nivel intermedio de despersonalización en aquellos que obtengan entre 6 y 9 puntos; y un nivel bajo de despersonalización en aquellos que obtengan menos de 6 puntos.
- Las preguntas 4, 7, 9, 12, 17, 18, 19 y 21 exploran la Falta de realización personal. Así, se supondrá baja realización en aquellas personas con una puntuación entre 0 y 33; intermedia entre 34 y 39; y alta sensación de logro en aquellos con más de 40 puntos.

Síndrome de Burnout: Factores de riesgo y síntomas típicos

- Entre los factores de riesgo destacan los siguientes:
o La presencia de estresantes crónicos a nivel laboral, como pueden ser la sobrecarga de trabajo, los clientes difíciles, así como tener poco tiempo para cada uno de ellos, el salario bajo, unas relaciones entre los miembros del equipo deterioradas, y los cambios en los turnos de trabajo.
o Sociodemográficamente: Llevar más de 10 años en la empresa, el sexo femenino, estar soltero (al parecer, tener pareja estable e hijos actúa como un factor protector).
o Entre los factores que dependen de cada individuo destacan: el desajuste entre las expectativas profesionales y sociales y la realidad cotidiana, los diferentes rasgos de personalidad que cada uno presenta, y el grado de vulnerabilidad al estrés.
- Síntomas que suelen aparecer en este síndrome:
o Psicosomáticos: Sentimientos de vacío, agotamiento, fracaso, impotencia, baja autoestima. Nerviosismo, inquietud, dificultad para concentrarnos, escasa tolerancia a la frustración, agresividad.
o Síntomas de tipo: cefaleas, insomnio, dolores osteomusculares, alteraciones gastrointestinales (diarrea, vómitos), taquicardia…
o De la conducta: Tendencia a las adicciones (tabaco, alcohol, café, medicamentos), absentismo laboral, incapacidad de relajarnos habitualmente, conductas violentas y de alto riesgo, bajo rendimiento y mala calidad en lo que hacemos en el trabajo.
o De las emociones: Distanciamiento afectivo de lo que nos explican, aburrimiento, actitud cínica, impaciencia, irritabilidad, sentimiento de omnipotencia, desorientación, dificultad o incapacidad de concentrarnos, sentimientos de bajón anímico.

Síndrome de Burnout: ¿Cómo tratarlo?

¿Y qué hemos de hacer desde Atención Primaria cuando detectamos un paciente con sospecha de Burnout?

Inicialmente, y ante la sospecha de este cuadro, hemos de valorar cuánto tiempo hace que se siente así, y si ha variado su forma de ver las cosas en los últimos tiempos. Otro síntoma típico de estar inmersos en este cuadro lo constituye el hecho de haber perdido el sentido del humor y el lado personal de las relaciones con los amigos y compañeros del trabajo.

Entre los ejemplos de cosas a proponer a la persona afecta destacan:
- Establecer objetivos a corto y largo plazo que sean realistas y anotarlos.
- Si ha descuidado la salud, cambiar los hábitos dietéticos y hacer más ejercicio físico.
- Reservar cada día un tiempo para hacer unos ejercicios de relajación.
- Renovar las amistades y hablar con ellas de sus sensaciones y problemas.
- Analizar en qué se emplea el tiempo. Recordar que, si gestionamos bien el tiempo, dispondremos de más tiempo libre.
- Aprender a decir que no cuando nos pidan más de lo que podemos hacer.
- Aprender a delegar responsabilidades en otras personas (nadie es imprescindible).
- Aprender a reírse de uno mismo y de las situaciones estresantes.
- Evitar actitudes de resignación. Se pueden prevenir.

viernes 22 de enero de 2010

¿Te sientes poco valorado en tu puesto de trabajo?

¿Sientes que tu faena no está suficientemente valorada por tus jefes? ¿Piensas a menudo que podrías hacer tareas algo más complejas? ¿Crees que estás perdiendo el tiempo en la empresa en que trabajas?

Quizás sea una sensación más habitual de lo que pensamos. Creo que todos hemos sentido alguna vez que podíamos hacer más de lo que nos dejan hacer en nuestro puesto de trabajo. Y sobre todo, cuanto más joven se es.
Porque es una realidad que, con el paso de los años, nos “aburguesamos”, por así decirlo, y cada vez tendemos más a hacer lo justo para seguir adelante. Desaparecen nuestros ideales, nuestras ganas de innovar, de sorprender.

Y esta situación, que como podemos entender, es una característica humana generalizada, es motivo frecuente de consulta en los centros de salud. La gente se preocupa porque les pasa esto. Sobre todo, en los primeros puestos de trabajo que desempeñamos en nuestra vida.

¿Siempre nos ha de preocupar esta situación?

No debería. Es algo innato, de la misma forma que, conforme va aumentando nuestra responsabilidad en una empresa, nuestro grado de rigidez a la hora de organizar es cada vez mayor. Nos volvemos más estrictos, más exigentes. Incluso aquellas personas que, en sus años mozos, eran tremendamente colaboradores y flexibles en sus decisiones.

Así pues, ¿cuándo deberíamos acudir a los centros de salud para consultar con nuestro médico de Atención Primaria?

Pues, fundamentalmente, cuando notamos síntomas compatibles con cuadros de ansiedad (ver enlace en http://audioconsejosmedicos.blogspot.com/search/label/Crisis%20de%20ansiedad), o con un síndrome depresivo claro (http://es.noticias.yahoo.com/blogs/salud_consumo/articulo/11646/) .

¿Los medicamentos son la solución?

En la mayoría de los casos, no. Es más cuestión de cambiar nuestras expectativas, ser más realistas, y asumir lo que nos toca hacer. Resulta aconsejable llevar a cabo nuestra tarea de la forma más amena posible, a un buen ritmo, nunca excesivo, pero tampoco relajado en demasía.

El ejercicio físico regular (ver algunos ejemplos en forma de vídeos en el siguiente enlace: http://audioconsejosmedicos.blogspot.com/search/label/Ejercicio%20f%C3%ADsico%20v%C3%ADdeos) y las técnicas de relajación (http://audioconsejosmedicos.blogspot.com/search/label/T%C3%A9cnica%20de%20relajaci%C3%B3n) también nos sirven para descargar tensiones, y que no nos afecten tanto los conflictos relatados.

¿Y medicación?

Pues cuando todo falle, y siempre, siempre, siempre, bajo supervisión médica.

domingo 17 de enero de 2010

¿Quieres decir que realmente te sobran kilos? ¿Cuántos?

Tras las fiestas nos preocupamos todos por nuestro peso. Los atracones navideños han puesto algo de grasa en nuestros cuerpos. Grasa. Kilos antiestéticos. Y nos entran las prisas por perderlos.
Los motivos que esgrimimos para abordar tan ardua tarea suelen ser de cualquier índole: Estética (queremos estar más atractivos); de salud (son conocidos por todos los problemas que comportan los depósitos grasos excesivos sobre el funcionamiento corporal); funcional (no es lo mismo caminar arrastrando más o menos kilos en nuestro cuerpo)…
Las televisiones y emisoras de radio no dejan de bombardear con anuncios de gimnasios, productos milagrosos (“milagros a Lourdes”), dietas que, poco menos que se sustentan sobre creencias místicas… ¡Ufff!
Pero, ¿realmente te sobran kilos? Y, si así es, ¿cuántos kilos deberías perder para que tu cuerpo funcione los más correctamente posible?
En el siguiente enlace encontrareis una aplicación interesante (http://audioconsejosmedicos.blogspot.com/search/label/Calculadora%20de%20peso%20ideal) que permite saber entre qué peso máximo y qué peso mínimo te aconseja la medicina actual mantenerte.
Como ves, quizás no estás tan lejos del peso correcto como creías… ¿Intentamos conseguirlo?

martes 29 de diciembre de 2009

¿Tienes mal aliento?






En medicina, y cada vez más en las conversaciones habituales no científicas, hablamos de halitosis para referirnos al olor desagradable que una persona desprende por la boca (proceda o no de dicha cavidad).
Bastante frecuente, se estima que lo presentan entre un 50-65% de las personas sanas; en especial, al levantarse.
Entre las causas, sin duda, destacan las localizadas en la cavidad bucal (higiene bucal defectuosa, inflamación de las encías (o gingivitis) y las enfermedades dentales (caries, por ejemplo)). Este grupo representa entre un 85 y un 90% de las causas.
El resto de causas que, recordemos, representan apenas un 10-15%, se pueden dividir en (extraído de “Guía de Actuación en Atención Primaria”, 2ª edición, página 109):
- No patológicas:
o Localizadas en la boca:
§ Sueño
§ Ayuno
§ Ingesta de alcohol
§ Hábitos alimentarios (cebolla, ajo, café)
§ Descomposición de los elementos de la saliva
§ Contactos interdentarios abiertos
§ Prótesis dentales
§ Obturaciones deterioradas o mal ajustadas
§ Lengua vellosa o escrotal
o Generalizadas (afectan a todo el organismo):
§ Hábitos dietéticos
§ Respiración bucal
§ Fármacos: Antidepresivos, tranquilizantes ansiolíticos, antihistamínicos, diuréticos (utilizados para el control de la tensión arterial), barbitúricos…
- Patológicas:
o Localizadas en la boca:
§ Bacterias localizadas en la superficie lingual.
§ Mala higiene oral.
§ Caries abiertas.
§ Gingivitis (inflamación de las encías) o periodontitis (inflamación de los tejidos que rodean las piezas dentarias)
§ Amigdalitis o Faringitis.
§ Sinusitis crónica
§ Boca seca patológica (o xerostomía en terminología médica)
o Generalizadas a todo el organismo:
§ Digestivas:
· Infección en el estómago por H.pylori.
· Problemas a nivel de esófago. Divertículos, hernia de hiato…
· Reflujo gastroesofágico
· Úlcera gástrica
§ Respiratorias:
· Presencia de bronquiectasias o abscesos pulmonares
· Tuberculosis
§ Insuficiencia hepática
§ Insuficiencia renal
§ Descompensaciones de la diabetes
§ Causas psiquiátricas.

¿Cómo podemos diferenciar la halitosis localizada en la boca de aquella que afecta a todo el organismo?

Hemos de hacer cerrar al paciente los labios, y expulsar el aire fuertemente por la nariz. Si se detecta mal olor, probablemente la causa haya que buscarla fuera de la cavidad oral. Posteriormente, se le pinza la nariz y se le hace abrir la boca, indicándole que cese la respiración unos segundos. Si notamos el hedor, hemos de asumir que éste procede de la boca.
¿Qué podemos hacer?

Para evitar la halitosis son recomendables una serie de consejos, que pueden resumirse así:
1- Es primordial un cepillado dental después del sueño y de cada comida, cepillando también boca y paladar. Utilizar también la seda dental una vez al día puede ser eficaz.
2- Si usted es portador de prótesis dentales, limpiarlas mediante cepillado y sumersión en líquidos desinfectantes.
3- Hacer enjuagues bucales con antisépticos. En este sentido, indicar que la clorhexidina, como colutorio, no debe utilizarse más de 6 meses, debido a los efectos secundarios que produce (coloración parduzca de dientes y alteración del gusto, entre otros).
4- Para enmascarar el olor puede ser eficaz la utilización de colutorios, pasta dentífrica o chicles con iones metal (en especial, zinc), dado que éstos se unen fácilmente a los compuestos de azufre, que son los que causan el mal olor.
5- Deje de fumar o de beber.
6- Consuma más vegetales, frutas frescas y agua.
7- Si su problema es la boca seca crónica (o xerostomía) puede resultar eficaz la utilización de soluciones de carboximetilcelulosa, o masticar chicle sin azúcar. De todas formas, no dude en consultar a su médico.
8- Evitar alimentos que puedan generar mal aliento: Ajo, cebolla, embutido…